Por la Calle
Malabarista
Frente al semáforo en rojo hay un tipo botando candela por la boca. Más atrás del tipo que bota candela por la boca, un par de carros atrás, hay una niña de unos once años que viste una sudadera verde. Ella se para frente a un Mazda, levanta las manos, se inclina, y sin nada de gracia y sin ningún esfuerzo o disfrute, da una media vuelta desgarbada. La niña es tan torpe que da lástima ver su performance. Ahora, frente a una camioneta Ford, la niña torpe de sudadera verde, repite su fea vuelta, pero esta vez, casi rueda por el asfalto. Lo hace tan mal, que parece tierna. Su mirada está sobre el horizonte.
El semáforo está a punto de cambiar, la niña se acerca a la Ford y el conductor, cierra del todo la ventana. Ella da unos pasos y se acerca a otro carro. Ni una sola moneda. Su mirada sigue igual.
El Romancero
—¡Adios mi reina, jamás pasó por esta humilde calle una cosa más linda!
Ella, una mujer hermosa, impecable, se siente alagada, pero incómoda, esa calle le da miedo. Ella acelera un poco el paso.
—¡Corazón, regálame una miradita. Preciosa!
Ella se atreve, como de costumbre, y lo mira de soslayo, como diciéndole: ¿y tu quién eres?, ¡muerto de hambre! El se queda callado, baja la cabeza, mira sus zapatos sucios, y tres segundos después, reacciona.
—¡Perra malparida, ni que estuviera buena… Es que ni culo tiene!
Ella corre y para el primer taxi que ve. El cruza la calle, se acerca a un tipo, y le pregunta cuanto le cobra por la lustrada de los zapatos.
El Pintor y El Usurero
Bogotá. Calle 13 con 63. 5:30 de la tarde.
Un señor de unos 70 años se sienta a mi lado.
—Que frío el que está haciendo allá afuera…
—Si. No lo miro. Una mujer cruza la calle corriendo antes que arranquen dos buses. Lleva un bebé en un coche.
—El pintor que está allá. Señala una parte borrosa del parque. —¿Si lo ve?. Allá, con ese montón de gente…
Hay como diez montones en ese lado del parque.
—Pinta muy bien, bonito. Siento un dejo admiración en el señor. —No tiene manos…
—¿Pinta con los pies?
—Si, pinta con los pies… Y hace buena plata… Después se la mete en marihuana… Pa’ eso es que trabaja, pa’ trabarse. Mocho hijueputa.
Eficiencia
El hombre que está de pie, con sombrero y con cara de sorprendido, le dice al hombre que está sentado en la acera y que escucha con cortesía:
—…A ese man le dicen: Necesito que me consiga dos prostitutas, ya… El hombre que está sentado se acomoda.
—…Pero que tengan entro diez y doce años… Oiga y sale ese man y a la noche ya las tiene… Yo no se como hace, ese man es muy teso.
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Gracias!
Que manera de hacer arte tan extraña…pero a su vez es tan innovadora y tan realista…no deja nada a la imaginacion pero tambien causa curiosidad al querer leer lo que sigue en el parrafo..sencillamente excelente…
Me emputa sobre manera q seas un especialista en causar piloerección.
Claro, más que feo, diría yo, eso es horrible… Fue algo que escuche en la calle. No podía creerlo… Y fue así, tal cual como lo leiste.
Lo de “Eficiencia” es muy feo…me refiero a las niñas-prostitutas.
A que bajeza llega el ser humano…a qué grado de perversión llegan algunos…