urante los últimos días el tifón Morakot ha golpeado a Filipinas, China y Taiwán. 62 muertos, 35 heridos, 57 desaparecidos, 1.4 millones de personas evacuadas, 10.4 millones de personas afectadas, 1.58 millones de personas sin suministro eléctrico, más de 400 mil hectáreas de cultivos dañados, inundaciones, edificios derrumbados. Al parecer los desastres naturales solo sirven para matar personas, hacer miserable la viva de los que quedan vivos y hacer sentir mejores personas a los que miramos a las víctimas agonizar por televisión o por Internet. Cada vez que un nuevo desastre ocurre, una carrera entre el deseo de ayudar, la lástima, la confusión, el espectáculo, la compasión y en algunos casos, el gusto estético, toma lugar. The Big Picture es una sección de la página web del periódico bostoniano The Boston Globe. Cada lunes, miércoles y viernes aparecen en esta sección reportajes gráficos de eventos de todo tipo a nivel mundial. Este lunes 10 de agosto apareció una serie de 36 fotografías tomadas en distintos lugares de Taiwán y China que han sido afectados por el Morakot. Hasta la noche del 12 de agosto había 257 comentarios sobre las fotos del desastre.
Es una mierda que las cosas malas puedan crear fotos tan profundas” se lee en el comentario # 48. Una de las imágenes de este reportaje gráfico muestra a un rescatista que carga a un niño de meses en sus brazos. El bebé está envuelto en bolsas de plástico amarillo y en el fondo de la imagen, un poco desenfocado, se ve que todo está inundado. Esta foto, recibió los siguientes comentarios. “La # 29 de verdad tocó mi corazón”, “La # 29 es tan increíble”, “La 29 es tan conmovedora”, “La 29 es increíble, hay una conexión tan dulce durante semejante devastación” y “la 29 es la foto más conmovedora que he visto en meses”. Otra foto, en la que un hombre, sobre un improvisado bote de icopor, lleva dos niñas sentadas sobre sus sillas, en piyama, vistiendo botas rojas de caucho y sosteniendo una sombrilla color verde menta. El hombre empuja la balsa sobre una calle rodeada de almacenes cerrados. La calle está totalmente anegada. Sobre esta foto alguien anota: “La # 13 debe ser la foto más adorable que halla visto en una situación desastrosa”. Algunos comentarios se inclinan por aspectos más técnicos: “La # 18 está mal cortada en la parte de abajo” (afortunadamente la foto ya fue corregida). Pero lo que más se repite en todos estos comentarios es una mezcla de compasión, esperanza, frases de cajón, cinismo e impotencia: los comentarios número 44, 46, 75, 88, 93, 114, 123, 127, 129, 132, 133, 135, 136, 137, 140, 141, 143, 144, 147, 152, 177, 178, 188, 194, 197, 199, 200, 206, 212, 220, 221, 222, 227, 238, 241, 248, 249, 251 y 255, simplemente dicen “Dios bendiga a Taiwán” o” Dios bendiga a China”, algunos de estos comentarios tienen al final, uno, dos o tres signos de admiración. El comentario # 53 dice “¡Que Dios los bendiga todos! ¡Adelante Taiwán! ¡Jamás te rindas!” Otro comentario dice, “Dios bendiga a Taiwán. Por favor no digan que las fotos son “estupendas” o “sorprendentes” porque esto no es más que desastroso y terrible para la gente”. El comentario 111: “¿Porqué Dios es tan diferente con la gente diferente, porqué Él es tan despiadado? Aun sigo orando para proveer a las personas afectadas refugio, agua, medicinas y comida”. El 170 “Es mi país, por favor oren por ellos”, “Que el piadoso Buda los bendiga”, dice el 128, y el número dos expresa, “Oh Dios, que horrible, ¿es por el calentamiento global?”. Un comentario aun más confuso dice: “La # 29 es conmovedora… Taiwán necesita tu ayuda. De M. Jackson. We are the World ”. En otros tantos se escribieron cosas como, “Taiwán es el mejor. Estaremos bien” o “¿Porqué ocurre este desastre allá? ¡Que clima tan vergonzoso! “Dios bendiga a Taiwán. Si quieres ayudarlos, puedes ir a estas páginas… (pero la mayoría son páginas chinas)”. “¿Porqué siempre culpan o cuestionan o “bendicen” a Dios por los desastres naturales de nuestra biósfera? La gente vive. La gente muere. La gente mata. La gente construye edificios de mierda, poluciona nuestro planeta sin ninguna consideración por nuestra supervivencia”. Y cada vez se hacen más extraños. “Tifón de mier… no me gusta…”.
Es inaudito que muchos nos quedemos mirando absortos como un sol al atardecer se refleja sobre los cientos de hectáreas inundadas enmarcando la silueta de una canoa, o como una anciana durmiendo a la intemperie en una fotografía en Internet, puede llegar a generar cierta sensación de bienestar. Quizás en la mezcla de todas estas sensaciones e imágenes como el miedo, la lástima, la solidaridad, la compasión, el espectáculo, el circo, la belleza… se encuentra eso que se llama morbo.

